Guia útil para montar un negocio y salir de las listas del paro - Franquicia donpiso
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Guia útil para montar un negocio y salir de las listas del paro

  1. ME LLAMO PACO, ESTOY EN EL PARO Y VOY A MONTAR UN NEGOCIO

Me llamo Paco, (Francisco Siguenza Calabria, para más señas) y me siento perdido, no se que hacer. Como casi 6.000.000 más de personas en España me he quedado en paro, es la primera vez en mi vida que experimento lo que significa levantarme por las mañanas y no tener nada que hacer. Ya llevo casi seis meses parado y me siento inútil y extraño. Estoy descubriendo la vida de mi barrio un Lunes por la mañana, a las 11; es nuevo para mi, nunca había paseado por el barrio un Lunes por la mañana, claro, estaba trabajando.

hombre pensando

Hoy hemos tenido cónclave familiar y todos coinciden en que hay que hacer algo, hay que moverse, no puedo quedarme esperando a que alguien venga a solucionarme la vida, eso no va a ocurrir y todos lo sabemos.

Las alternativas no son muchas, concretando, son sólo dos:  1. Trato por todos los medios de encontrar otro trabajo (hay que confiar en el INEM)  2. Monto un negocio propio.

Cuando planteo la primera de las opciones (la 1), se produce un descojono generalizado, sobre todo en lo referente al INEM; a la abuela le da un ataque de tos de la risa y hay que darle un poco de Agua del Carmen.  Después de más de 400 curriculums enviados (concretamente 417 hasta ayer) al INEM, lo más que se le ocurre es mandarme a hacer un curso de “manipulador de alimentos”, me acuerdo profundamente de toda la familia de la funcionaria de turno que le ha tocado llamarme para comunicarme que tengo que ir al curso (sí, ya se que ella no tiene la culpa, pero tiene un trabajo y le entra en el sueldo).

La verdad es que a mis 42 años casi recién cumplidos se complica la cosa para que te den un trabajo.

Mi mujer se llama Carmen y es la valiente de la familia; yo soy más prudente, por eso siempre hemos hecho un buen equipo y hemos equilibrado las decisiones a tomar en el ámbito familiar. Si la dejas sola esta toma Gibraltar en 24 horas.

Es ella la que rápidamente se decanta por la segunda opción, con su prudencia habitual suelta “ya estoy hasta los co……. de que nadie te de un trabajo, tu vales mucho y si Mahoma no va a la montaña, la montaña vendrá a Mahoma”. Es su manera de decantarse por la segunda de las opciones, montaremos nuestro propio negocio. La abuela se santigua y Mery, mi hija pequeña, le recuerda a su madre que no se dicen palabrotas. Se levanta la sesión hasta mañana.

Hoy es un dia nuevo, soleado, me he levantado con buenas sensaciones y me invade un optimismo que no se si es el preludio de grandes alegrías o la mejoría antesala del desastre.

Me pongo manos a la obra, he quedado con mi mujer para discurrir como nos convertimos en empresarios, nos sentamos a la mesa del  comedor  libres de niños y de suegra y comienza la reunión.

Lo primero que debemos decidir es que dirección tomamos, a saber: según mi mujer que ha estado buceando por internet, hoy en dia es muy complicado montar un negocio partiendo totalmente de cero, es decir, sin experiencia, con pocos recursos, sin conocer los mecanismos y factores de éxito de la actividad, sin que nadie nos conozca y todas esas cosas.

Por tanto hemos llegado a la conclusión de que lo mejor es aprovecharnos de la experiencia, el saber hacer y las ventajas de algún tipo de negocio que ya esté experimentado y funcionando y que alguien con los conocimientos necesarios nos ayude a ponerlo en práctica, nos hemos decidido por montar una franquicia.

Y como se hace eso?, le pregunto a mi mujer. Ella que tiene respuesta para todo me contesta, pues le preguntamos a Ernesto, quien mejor para informarnos.

Ernesto es mi cuñado, el hermano mayor de mi mujer, y es el inteligente de la familia; la verdad es que es de aquellas personas emprendedoras que llevan la palabra éxito grabada en la frente.

Sabe mucho de franquicias porque desde hace mucho tiempo es ejecutivo del Area de Franquicia de donpiso, ya sabeis, la agencia inmobiliaria, que por cierto fue donde yo compré el piso de soltero en el que vivía antes de casarme con mi mujer. Tengo un buen recuerdo de ellos la verdad.

Quedamos con mi cuñado esta noche, en casa, le hemos invitado ya de paso a cenar y así tendremos tiempo de sobras para hablar largo y tendido. Tengo que comprar una buena botella de vino, hay que quedar bien con la familia.

La cena, muy bien, muy agradable, en familia; con el tio Ernesto los niños se lo han pasado en grande y mi suegra también; ella no lo reconoce pero Ernesto es su ojito derecho. Protesta un poco cuando la invitamos a dejarnos solos y a que se lleve a los niños para que podamos hablar tranquilamente, pero finalmente accede a cambio de que luego la pongamos al corriente de todo. De momento claudicamos y luego ya veremos.

A Ernesto le ponemos en antecedentes de nuestra situación (que él ya conoce) y de las alternativas que hemos valorado. Está de acuerdo en que a mi edad y con mis condiciones, la mejor de las opciones es montar un negocio propio y coincide con que lo más conveniente es no aventurarse en solitario, sino hacerlo de la mano de un franquiciador.

Mi mujer que siempre va al grano, le pide que nos esquematice cual sería el proceso para elegir y nos oriente sobre los pasos a dar para que la elección sea la correcta.

Lo primero que teneis que decidir (dice Ernesto) es el tipo de negocio que quereis montar. Esta decisión está condicionada básicamente por dos cosas:  a) el aspecto económico, es decir,  la disponibilidad para realizar una inversión inicial y de puesta en marcha de la actividad y b) el modelo de negocio con el que os podáis sentir más identificados y motivados a la hora de su explotación.

franquiciador

Una vez determinado el tipo de negocio hay que elegir la marca, el franquiciador. En este sentido se deben tener en cuenta diferentes aspectos importantes:

  1. Que sea una marca con experiencia.

  2. Que tengan red propia ya que es un síntoma de que apuestan directamente por el modelo de negocio y se juegan su propio dinero.

  3. Que demuestren éxito probado, a través de su trayectoria y realidad actual.

  4. Que sea una marca notoria y con buena imagen en el mercado.

  5. Que os aporten valores añadidos en forma de sinergias y economías de escala tangibles que justifiquen la inversión que debéis hacer.

Es importante que comparéis diferentes alternativas y hagáis un análisis objetivo y contrastable de lo que cada franquiciador os puede ofrecer.

La secuencia sería más o menos la siguiente:

  1. Mantener entrevistas con las diferentes opciones que seleccionéis, visitad su Central, que os expliquen todos los detalles del modelo de relación franquiciador – franquiciado, ventajas, servicios, aspectos económicos, tiempos de retorno de la inversión y entrada en rentabilidad del negocio, tipo de local, etc.

  2. Una vez os decidáis por una marca en concreto, debéis iniciar la búsqueda de local, siempre asesorados por personal especializado del franquiciador.

  3. Debéis resolver los aspectos financieros necesarios para la puesta en marcha de la actividad, contando con un colchón que os permita aguantar el tirón de la entrada en rentabilidad del negocio.

  4. Por último debéis revisar el Contrato de Franquicia donde deben recogerse los aspectos básicos del acuerdo, tales como: zona de actuación, canales operativos, procesos de trabajo, acuerdos económicos, tiempo de duración y posible renovación de la franquicia con las consecuencias económicas que se deriven, cantidad de canon de entrada y royalties periódicos, forma de pago, derechos y obligaciones.

Mi mujer, que ya sabéis que es un terremoto, le soltó 4 o 5 preguntas de golpe, sin avisar, de aquellas que te pillan por sorpresa, de aquellas que te dejan tranquilo porque intuyes que son preguntas inteligentes y que van al meollo de la cuestión y por la cara que puso con las respuestas que le dio mi cuñado y hermano suyo, tengo la impresión de que ha quedado totalmente convencida de que ese es el camino a seguir. Bueno creo que vamos bien.

Ya os seguiré contando, ahora toca contárselo a mi suegra, que me parece que va a tener que poner una parte de la pasta.

Para eso están las suegras ¿no?

Saludos



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